Tengo unos padres maravillosos que nunca me dijeron qué podía o no podía hacer por ser una niña. Con tres añillos pedí mi primer juguete a los Reyes: un camión […]
Tengo unos padres maravillosos que nunca me dijeron qué podía o no podía hacer por ser una niña. Con tres añillos pedí mi primer juguete a los Reyes: un camión […]